El cierre del Gobierno de Estados Unidos llegó este miércoles a su día 36, convirtiéndose en el más largo de la historia del país. La medida ha alterado la vida de millones de personas, provocando recortes en programas federales y retrasos en el pago de salarios a los trabajadores federales, informó la agencia AP.

   Desde la Casa Blanca, insisten en que su postura no ha cambiado: los demócratas deben aprobar la financiación del Gobierno antes de que puedan iniciar las negociaciones sobre el presupuesto.

«Estamos explorando todas las opciones», comentó Chuck Schumer, líder demócrata en el Senado, dejando entrever la tensión que se mantiene en el Capitolio.

   El presidente Donald Trump ha ejercido presión sobre los senadores para eliminar el filibusterismo, la norma del Senado que exige 60 votos para aprobar la mayoría de las leyes. Según él, esta medida permitiría sortear a los demócratas y poner fin al cierre del Gobierno más rápidamente.

   El enfoque de Trump en esta ocasión contrasta con su primer mandato, cuando el Gobierno estuvo parcialmente cerrado durante 35 días por su demanda de fondos para construir un muro en la frontera con México. La situación actual supera ese récord y mantiene en vilo a la población estadounidense.

Fuente: Agencias Internacionales

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