La actual paralización del gobierno federal de Donald Trump, resultado de la tensa disputa política entre republicanos y demócratas, ha generado una grave preocupación ya que el Departamento de Agricultura (USDA) ha advertido que si el cierre persiste, la ayuda alimentaria federal se suspenderá a partir del 1 de noviembre.
Esta interrupción se debe a que el presidente Trump se ha negado a destinar los fondos necesarios para mantener en funcionamiento el crucial Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), conocido popularmente como cupones de alimentos. La falta de estos subsidios podría desencadenar una crisis alimentaria que afectaría a unos 40 millones de ciudadanos lo que significa que aproximadamente una de cada ocho familias estadounidenses depende de esta ayuda para comer.
Mientras millones de hogares enfrentan este oscuro panorama, el conflicto en Washington no cede, ya que Republicanos y demócratas se mantienen en un intenso cruce de acusaciones sobre quién tiene la responsabilidad de reabrir el gobierno.
Por otro lado, el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, urgió este domingo a una solución inmediata, exigiendo a los republicanos que negocien un acuerdo de gasto que sea bipartidista. Sin embargo, la administración Trump culpa directamente a los demócratas, quienes insisten en que no reabrirán el gobierno hasta que se asegure la extensión de los subsidios alimentarios.
Fuente: Venezuela News
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