Durante la temporada de lluvias, no solo las personas enfrentan un aumento de enfermedades: los animales de compañía también están en riesgo. El exceso de humedad, el agua estancada y la proliferación de vectores como mosquitos, garrapatas y pulgas favorecen la aparición de patologías que afectan principalmente a perros y gatos.

Uno de los parásitos más comunes en esta época es la giardia, presente en charcos o aguas empozadas. Las mascotas pueden contagiarse al jugar en patios o jardines contaminados. Este parásito causa giardiasis, enfermedad que provoca diarrea con sangre, pérdida de peso y desnutrición. Además, puede transmitirse a los humanos.

También aumentan las infecciones transmitidas por mosquitos. Algunas especies, como el Aedes aegypti—conocido por propagar el dengue en humanos—pueden causar dirofilariosis en perros y gatos. Esta enfermedad, conocida como el «gusano del corazón», ocurre cuando el mosquito transmite larvas de un parásito tras picar a una mascota infectada.

Otro riesgo creciente en esta temporada es el distemper o moquillo canino, una enfermedad viral grave y altamente contagiosa entre perros. Sus síntomas incluyen fiebre, dificultad respiratoria, vómitos, diarrea con sangre, convulsiones e incluso parálisis.

¿Cómo protegerlos?

La mayoría de estas enfermedades están relacionadas con parásitos. Por eso, la desparasitación regular es clave para prevenir complicaciones durante la época de lluvias, y no solo protege la salud de los animales, sino que también evita que se conviertan en fuente de contagio para los humanos.

Los veterinarios recomiendan:

Si la mascota sale diariamente, desparasitarla cada mes.

Si las salidas son poco frecuentes, hacerlo cada tres meses.

La frecuencia, la dosis y el tipo de medicamento deben ajustarse según el peso y la condición de salud del animal, por lo que siempre se debe consultar con un veterinario antes de administrar cualquier tratamiento.

Fuente: Últimas Noticias

360°/AR/CV