Un dron israelí atacó este lunes a un palestino en el barrio de Shujaiya mientras cargaba una bolsa de harina. El hombre había conseguido el alimento en uno de los pocos puntos de distribución habilitados en la Franja de Gaza. Médicos Sin Fronteras (MSF) denunció este sistema como “una masacre disfrazada de ayuda humanitaria”.
Israel y Estados Unidos coordinan este mecanismo de reparto, que obliga a miles de palestinos a caminar largas distancias a través de zonas expuestas. Los caminos hacia la ayuda se han convertido en corredores mortales: más de 500 personas han muerto y miles más han sufrido heridas mientras intentaban obtener algo de comida.
El ataque en Shujaiya se suma a la intensa y despiadada agresión contra Gaza. En las últimas horas, al menos 26 palestinos murieron durante bombardeos israelíes contra escuelas, viviendas y campamentos donde se refugiaban familias desplazadas.
En el norte, un niño murió dentro de una escuela. En Yabalia, los bombardeos destruyeron hogares y dejaron varias víctimas. Más al sur, en Jan Yunis, los ataques impactaron carpas improvisadas donde vivían desplazados. En Rafah, soldados israelíes dispararon y mataron a un hombre que esperaba en fila para recibir ayuda humanitaria.
Organizaciones humanitarias y activistas denuncian que el sistema actual no solo es ineficaz, sino letal. Exigen un alto al fuego inmediato y el ingreso sin restricciones de ayuda humanitaria masiva que garantice la seguridad y dignidad de la población civil.
Fuente: TRT Español
360°/AR/CV



