La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) encendió las alarmas: al menos 606 migrantes han muerto o permanecen desaparecidos en el mar Mediterráneo en las primeras semanas de 2026. La cifra convierte este arranque de año en el más letal desde que el organismo de Naciones Unidas comenzó a documentar estos datos en 2014.
Un portavoz del organismo detalló que el caso más reciente ocurrió el sábado frente a la isla de Creta, en Grecia. Allí, al menos 30 personas continúan desaparecidas tras el naufragio de una embarcación que había zarpado desde Tobruk, en Libia, el jueves 19 de febrero.
La lancha se volcó por el mal tiempo cuando navegaba a unas 20 millas náuticas al sur de Kaloi Límenes. Equipos de rescate confirmaron la recuperación de cuatro cuerpos —tres hombres y una mujer— mientras las labores de búsqueda continuaron el lunes con el despliegue de cuatro patrulleras.
En medio de la tragedia, un buque mercante coordinado por el Centro Griego de Búsqueda y Rescate logró auxiliar a 20 personas el sábado 21 de febrero en la misma zona marítima. La mayoría del grupo es de origen sudanés y egipcio, y entre ellos viajaban cuatro menores de edad.
Tras este nuevo episodio, la OIM reiteró su llamado a fortalecer la cooperación regional y a intensificar las operaciones de búsqueda en el Mediterráneo central. El organismo también denunció que las redes dedicadas al tráfico y contrabando de personas siguen aprovechándose de la desesperación de quienes migran, utilizando embarcaciones precarias que exponen a los viajeros a «graves abusos» y a un peligro constante de muerte.
Fuente: Medios Internacionales
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