La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) reportó este lunes que al menos 53 personas, entre ellas dos bebés, han muerto o desaparecido tras el naufragio de un bote frente a las costas de Libia. El trágico incidente ocurrió cuando la embarcación, que transportaba a 55 migrantes, volcó el pasado viernes al norte de Zuwara, una ciudad ubicada en el noroeste del país.
De acuerdo con la OIM, las autoridades libias lograron rescatar solo a dos mujeres nigerianas. Una de ellas comentó haber perdido a su esposo durante la tragedia, mientras que la otra relató la desgarradora pérdida de sus dos bebés. El bote había partido desde Al Zawiya a última hora del jueves, y las sobrevivientes detallaron que el naufragio ocurrió unas seis horas después de iniciar el viaje.
Este reciente incidente se suma a la lista de «naufragios invisibles» que ocurren con frecuencia en la peligrosa ruta del Mediterráneo Central, donde el clima extremo agrava drásticamente los riesgos de navegación. A través de su cuenta en X, la OIM subrayó que estas tragedias son totalmente evitables, haciendo un llamado urgente a implementar medidas de protección y a establecer rutas seguras y regulares para quienes transitan por esta zona.
Por otro lado, el informe de la OIM revela una cifra alarmante: solo en enero de este año, más de 300 migrantes han muerto o desaparecido en travesías similares. Estos trágicos eventos continúan exponiendo los graves peligros que enfrentan los migrantes y refugiados al intentar cruzar el Mediterráneo en busca de un futuro mejor, evidenciando la falta de alternativas seguras de movilidad.
A lo largo de 2025, más de 1.300 migrantes desaparecieron en el Mediterráneo Central, lo que resalta la urgencia de tomar medidas internacionales para abordar esta crisis humanitaria. La OIM continúa haciendo un llamado para reforzar la seguridad y los mecanismos de ayuda para evitar más muertes en esta peligrosa ruta migratoria.
Fuente: Medios Internacionales
360°/AR/DRR



