La Agencia Espacial Europea (ESA) confirmó un nuevo hito astronómico: ya son 40.000 los objetos cercanos a la Tierra (NEOs) registrados dentro de una burbuja de unos 45 millones de kilómetros alrededor del planeta. Estos cuerpos, asteroides y cometas que transitan en las inmediaciones terrestres, son monitoreados constantemente por su potencial riesgo de colisión.

El conteo revela la velocidad con la que avanza la detección espacial: desde el descubrimiento del primer NEO, Eros en 1898, la lista se aceleró hasta los 15.000 en 2016, 30.000 en 2022 y, finalmente, los 40.000 en noviembre de 2025. Pese a la cifra, la ESA aseguró que ninguno de los objetos conocidos representa una amenaza directa, aunque cerca de 2.000 tienen una probabilidad distinta de cero de impactar la Tierra en los próximos cien años.

El tamaño de estos cuerpos varía desde unos pocos metros hasta gigantes de más de 30 kilómetros. Los más grandes ya se identificaron, pero persiste el desafío: solo se ha localizado el 30% de los asteroides medianos (entre 100 y 300 metros), que son justamente los que podrían ocasionar daños severos en caso de impacto. Su detección sigue siendo compleja por su baja luminosidad y trayectorias irregulares.

Además de su importancia para la defensa planetaria, estos objetos ofrecen claves sobre el origen del sistema solar. Misiones como la realizada al asteroide Bennu en 2023, que confirmó la presencia de minerales primitivos y compuestos orgánicos, y el análisis de cuerpos interestelares como 3I/Atlas han ampliado el entendimiento de la diversidad cósmica.

Para la comunidad científica de ESA, alcanzar los 40.000 NEOs registrados es un logro, pero también un recordatorio: todavía quedan miles por localizar.

Fuente: EFE

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