El Mundial fue testigo de un duelo frenético donde Argentina doblegó a Egipto por 3-2, superando una compleja situación en la que estuvieron gran parte del partido por debajo en el marcador. El cuadro africano sorprendió desde el inicio, utilizando un orden defensivo sólido y contraataques letales que lograron neutralizar a la escuadra sudamericana ante la sorpresa de todos los presentes.

​La dinámica del encuentro dio un giro total tras el descanso, cuando el equipo argentino apeló a su historia y jerarquía para cambiar el rumbo del compromiso. Mediante ajustes tácticos realizados por el cuerpo técnico y una renovada intensidad en el terreno de juego, los vigentes campeones presionaron al rival hasta conseguir una hazaña inolvidable que quedará registrada en los libros del certamen.

360/AP/DRR