El mercado cambiario venezolano alcanzó un punto de inflexión este viernes 8 de mayo, cuando el tipo de cambio oficial pulverizó la barrera psicológica de los 500 bolívares, cerrando en 500,46 Bs/USD. Pese a que el incremento diario fue de apenas 0,12%, la divisa estadounidense mantiene una tendencia alcista con un avance acumulado del 2,23% en la primera semana del mes. Por su parte, el euro escaló hasta los 589,27 bolívares, ensanchando la brecha respecto al dólar y reflejando una volatilidad que mantiene en alerta a los agentes económicos.

Frente a esta escalada, el Banco Central de Venezuela (BCV) ha desplegado una contraofensiva financiera sin precedentes, anunciando la inyección de 1.350 millones de dólares al mercado solo durante el mes de mayo. Esta cifra récord, apalancada por un repunte en los ingresos petroleros, busca asfixiar la presión alcista y estabilizar el sistema tras haber liquidado ya más de 3.424 millones de dólares en lo que va de año. La meta es clara: inundar el mercado con divisas para forzar el cierre de la brecha cambiaria y dar previsibilidad a una economía que lucha por el equilibrio.

En el sector bancario, la dispersión de precios refleja la tensión del mercado, con cotizaciones para la venta que llegaron a tocar un máximo de 611 bolívares, situándose un 22,09% por encima de la paridad oficial. Analistas proyectan que la estrategia de intervención milmillonaria del BCV será el factor determinante para disciplinar estas distorsiones. Con una oferta de divisas robustecida, el Ejecutivo apuesta a mitigar el impacto inflacionario y reordenar las mesas de cambio, buscando que la paridad oficial y la bancaria converjan en el corto plazo.

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