El presidente de Colombia, Gustavo Petro, le propinó una contundente lección de historia al magnate Elon Musk, frenando en seco los intentos del multimillonario de vincular el socialismo con la barbarie nazi. En un cruce que ha encendido las redes sociales, Petro desarmó la retórica de Musk, acusándolo de intentar manipular el pasado para lavar la cara de los movimientos de extrema derecha contemporáneos.
La respuesta al «revisionismo de bolsillo»
La disputa comenzó cuando Musk, alineado con las narrativas de la ultraderecha global, lanzó una provocación afirmando que Hitler era socialista. La réplica de Petro fue inmediata y sin concesiones: «No señor Elon Musk, no cambie la historia».
El mandatario colombiano denunció que Musk utiliza su plataforma para difundir falsedades que ignoran la realidad del ascenso del fascismo en Europa. Petro fue enfático al señalar que el nazismo no fue un movimiento obrero, sino una herramienta de las élites:
- Financiamiento de los más ricos: Petro recordó que Hitler fue el brazo ejecutor de los grandes capitales alemanes para aniquilar el sindicalismo.
- Persecución a la izquierda: Subrayó que las primeras víctimas de los campos de concentración fueron, precisamente, los socialistas y comunistas que Musk intenta hoy igualar con sus verdugos.
- Concentración de riqueza: El presidente calificó al nazismo como un mecanismo violento para destruir lo colectivo y concentrar el capital en manos de unos pocos, un paralelismo que resuena en la crítica de Petro hacia los monopolios tecnológicos actuales.
»Razas no existen»: El golpe final a la ideología del odio
Petro no solo defendió la integridad del socialismo, sino que atacó el núcleo de la ideología que Musk parece intentar matizar. «Los nazis destruyen la diversidad humana porque creen que hay una raza superior, y no hay razas», sentenció el mandatario, dejando en claro que el pensamiento de Hitler es la antítesis de cualquier proyecto humanista y social.
Un patrón de desinformación
Este choque se suma a una lista de intervenciones de Musk en favor de figuras de la ultraderecha, como Alice Weidel (AfD), quien también ha intentado reescribir el pasado nazi. Con esta respuesta, Petro se posiciona como una de las voces globales más firmes contra la desinformación histórica que emana desde Silicon Valley, recordándole al hombre más rico del mundo que el dinero no puede comprar la verdad histórica.
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