Washington impone aranceles a importaciones de lingotes de oro de un kilogramo, según documentos aduaneros citados por el Financial Times. A partir de ahora, estos lingotes, junto con otros de 100 onzas, deben clasificarse bajo un código aduanero sujeto a gravámenes. Esta medida afecta directamente a Suiza, el mayor centro de refinado de oro y principal proveedor hacia Estados Unidos, y podría alterar el mercado mundial del metal precioso.

La resolución, fechada el 31 de julio y difundida por la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU.), establece que los lingotes de ese tipo son los más comunes en el mercado de futuros de oro de EE. UU. Con este cambio, la mayor parte de las exportaciones de oro suizas hacia EE. UU. quedarían sujetas a aranceles, reforzando el impacto económico para Berna, que es un pilar en la cadena de suministro global de oro.

Relaciones bilaterales en tensión

La semana pasada, Washington anunció un nuevo arancel contra importaciones desde la Unión Europea, y Suiza respondió con que exportó alrededor de 61.5 mil millones de dólares en oro a EE. UU. en el último año. Con el nuevo gravamen, ese volumen podría sumar otros 24 mil millones de dólares en tarifas, ante un tipo arancelario del 39% aplicado a Suiza. Expertos señalan que, en conjunto, la medida agrava la presión sobre el comercio de oro suizo con EE. UU.

En los meses previos, comerciantes apresuraron envíos de oro a EE. UU. antes del “Día de la Liberación” de Trump, acumulando reservas para Comex y generando escasez temporal en Londres. Tras el anuncio de aranceles, varias refinerías suizas indicaron haber consultado a abogados para determinar qué productos quedaban exentos y cuáles no, con algunos actores reduciendo o suspendiendo envíos ante la incertidumbre.

Declaraciones de la industria

Christoph Wild, presidente de la Asociación Suiza de Fabricantes y Comerciantes de Metales Preciosos, calificó el desarrollo como “otro golpe” para el comercio de oro suizo con EE. UU., advirtiendo que la nueva tasa dificulta atender la demanda. Wild destacó que la clasificación arancelaria de los distintos productos de oro no siempre es precisa, lo que genera complicaciones en la logística y la planificación de los envíos. El mercado espera más claridad por parte de las autoridades estadounidenses y posibles ajustes o exenciones. Mientras tanto, la industria pide estabilidad frente a un entorno regulatorio que ya mostraba volatilidad, y enfatiza la necesidad de mantener la fluidez entre refinadores suizos y compradores estadounidenses.

Fuente: RT

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