Un fuerte incendio forestal se ha propagado este jueves por el sur de California, arrasando la zona montañosa de Hasley Canyon, al norte de Los Ángeles, y obligando a evacuar a miles de personas. Las autoridades describen la situación como muy dinámica, impulsada por el calor extremo y la baja humedad, con terreno escarpado y material combustible seco que facilitan el avance de las llamas. En el condado de Ventura, el Departamento de Bomberos coordina las órdenes de evacuación y las labores de contención ante este fenómeno que amenaza también a áreas cercanas.
Los datos clave señalan que aproximadamente 4.200 residentes y 1.400 instalaciones deben abandonar sus hogares, mientras que otras 12.500 personas están bajo advertencia de evacuación. Los incendios ya han arrasado 399 kilómetros cuadrados en los condados de Santa Bárbara y San Luis Obispo y ha dejado al menos cuatro personas heridas.
La supervisora del condado de Los Ángeles, Kathryn Barger, subraya la importancia de obedecer las indicaciones de evacuación: “Si los equipos de emergencia les dicen que se vayan, háganlo sin dudarlo”. Los bomberos señalan que la combinación de calor, sequedad y terreno dificulta las labores de contención, por lo que la coordinación entre agencias y la cooperación ciudadana serán esenciales en las próximas horas.
Fuente: Medios Internacionales
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