El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner a Groenlandia en el centro de su agenda política al anunciar este domingo que el gobernador de Luisiana, Jeff Landry, asumirá como enviado especial para ese territorio. Trump ya había mostrado en varias ocasiones su interés por controlar la isla autónoma de Dinamarca, una idea que ha sido criticada por su carácter abiertamente expansionista.
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El anuncio lo hizo en su red Truth Social, donde afirmó que «Jeff comprende lo esencial que es Groenlandia para nuestra seguridad nacional». Además, insistió en que Landry defenderá «con firmeza los intereses de nuestro país en pos de la seguridad y la supervivencia de nuestros aliados y, de hecho, del mundo».
Landry reaccionó desde su cuenta en X y aclaró que el nuevo rol no interfiere con su actual mandato. Según él, servirá como «voluntario» y trabajará para que Groenlandia «forme parte de Estados Unidos».
Esta movida surge meses después de que Trump expresara abiertamente su intención de comprar Groenlandia. En enero habló sobre adquirirla para anexarla a Estados Unidos, y en marzo volvió a insistir en que controlar ese territorio danés era una supuesta «necesidad» para la seguridad internacional, reforzando su discurso de expansión geopolítica.
El planteamiento encontró una respuesta tajante en Dinamarca. La primera ministra, Mette Frederiksen, dejó claro que la isla no está en venta y las autoridades groenlandesas también rechazaron la propuesta. En marzo, miles de personas protestaron en las calles danesas para mostrar su apoyo a Groenlandia y rechazar cualquier presión del mandatario estadounidense.
Fuente: Medios Internacionales
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