Tras el robo del tercer buque petrolero por parte de las fuerzas militares de Estados Unidos, China rechazó esta acción y reiteró su oposición a cualquier forma de unilateralismo e intimidación. Ante este acto de piratería, el ministro de Relaciones Exteriores chino, Wang Yi, afirmó que «Venezuela tiene derecho a desarrollar de forma independiente una cooperación mutuamente beneficiosa con otros países».

El gobierno chino subraya que respalda a todos los países en la defensa de su soberanía y dignidad nacional. «China cree que la comunidad internacional comprende y apoya la postura de Venezuela de salvaguardar sus legítimos derechos e intereses», destaca el país asiático.

En ese marco, el canciller venezolano, Yván Gil, sostuvo una conversación telefónica con Wang Yi, donde detalló la situación actual en Venezuela. Gil enfatizó que el gobierno y el pueblo venezolano defenderán firmemente la soberanía e independencia del país, salvaguardarán sus legítimos derechos y no aceptarán ninguna amenaza basada en política de poder o intimidación.

El portavoz de la cancillería china, Lin Jian, difundió la información a través de su cuenta en X, destacando que «China y Venezuela son socios estratégicos, y que la confianza y el apoyo mutuo son la tradición de las relaciones chino-venezolanas». Este mensaje reafirma la sólida alianza entre ambas naciones frente a agresiones externas.

Por su parte, el presidente Nicolás Maduro denunció que Venezuela lleva 25 semanas consecutivas enfrentando y derrotando una campaña de agresión multiforme liderada por Estados Unidos. A través de sus canales oficiales, el mandatario repudió los recientes actos de piratería y explicó, mediante un material pedagógico, la diferencia entre piratas y «corsarios», señalando que estos últimos operan bajo contrato y protección de un Estado imperial. Maduro acusó directamente a la administración estadounidense de emplear métodos coloniales para asaltar buques con crudo venezolano en el Caribe.

Fuente: Medios Internacionales

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