​La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) de Argentina ha paralizado sectores estratégicos del país este martes en una jornada de paro nacional dirigida contra el programa de ajuste del Gobierno de Javier Milei. La medida de fuerza se ha manifestado con especial intensidad en el sector aeronáutico, con bloqueos en las terminales aéreas de Bariloche y El Calafate, así como una movilización masiva frente al Aeroparque Jorge Newbery en Buenos Aires, afectando la operatividad de los traslados nacionales.

​Bajo la conducción de su secretario general, Rodolfo Aguiar, el gremio exige una respuesta inmediata ante lo que califican como una crisis salarial sin precedentes. Según los datos difundidos por ATE, los trabajadores públicos han visto mermado su poder adquisitivo en más de un 44% desde el inicio de la actual gestión, producto de actualizaciones salariales que no han logrado seguir el ritmo de la inflación creciente, profundizando la vulnerabilidad económica de los empleados estatales.

​El conflicto ha escalado tras las recientes declaraciones del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, sobre la eliminación de más de 900 funciones operativas en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). Ante estos anuncios, los trabajadores han reforzado las protestas en entidades clave, incluyendo el Servicio Meteorológico Nacional, denunciando que el desmantelamiento de estas áreas compromete funciones que son vitales para la estructura y el desarrollo científico del Estado.

​A pesar del alcance del paro, el sindicato informó que se mantienen guardias mínimas en hospitales y servicios de urgencia para adultos mayores y menores de edad. Sin embargo, la atención en organismos de seguridad social como ANSES y PAMI se encuentra limitada, al igual que las labores en aduanas, puertos, brigadas de incendios forestales y el mantenimiento de plantas nucleares, en una acción que busca visibilizar el rol indispensable que cumplen estos trabajadores en la vida cotidiana de la población.

360/AP/DRR