Las Fuerzas Armadas de Rusia anunciaron una nueva ofensiva de gran escala en las últimas 24 horas, empleando misiles hipersónicos Kinzhal y otras armas de largo alcance contra objetivos clave en Ucrania. Esto lo confirmó el Ministerio de Defensa ruso, quien informó a través de la red social Telegram, que los ataques alcanzaron varias plantas de la industria militar y un aeródromo castrense.
La acción militar no solo se concentró en las bases militares, la inteligencia rusa dirigió los misiles y drones hacia instalaciones del sector gasístico y energético que suministran recursos a la industria bélica, además de una planta vital para la reparación de armas y material bélico del Ejército ucraniano. En ese sentido, el Ministerio aseguró que todos los objetivos designados recibieron impactos directos.
En paralelo a la ofensiva, las defensas antiaéreas rusas reportaron una jornada intensa en la que lograron derribar una bomba guiada de aviación y un proyectil lanzado por el sistema estadounidense HIMARS. Adicionalmente, se neutralizaron 365 drones de ala fija.
En la línea de contacto, específicamente cerca de Kúpiansk (provincia de Járkov), el 6.º ejército ruso continuó su avance tras haber logrado expulsar a las tropas ucranianas de cuatro posiciones fortificadas en la zona industrial de la orilla este del río Oskol, mientras trabajan en la destrucción de una agrupación enemiga que se encuentra rodeada.
Fuente: RT
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