A solo dos días de la contundente derrota en la consulta popular, donde con más del 60% de los votos, los ecuatorianos rechazaron la propuesta de habilitar la instalación de bases militares extranjeras y la creación de una nueva Constitución, un mensaje claro de la ciudadanía contra la cesión de soberanía, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, inició un viaje a Estados Unidos.

    El mandatario estará en EE.UU. del 18 al 20 de noviembre, según un decreto oficial, diciendo que la comitiva es reducida, solo incluye al secretario general de Integridad Pública, José Julio Neira, y el viaje se ha descrito formalmente como un esfuerzo para “fortalecer los lazos diplomáticos”. Sin embargo, no se ha publicado una agenda oficial con los nombres de las personas o instituciones con las que se reunirá Noboa ni los temas específicos a tratar, lo que ha desatado especulaciones sobre el verdadero objetivo del viaje tras el traspié político.

Analistas señalan que Noboa tiene la tarea de reacomodar su relación con Washington

    Gracias al reves electoral de Noboa se frenó la propuesta más controversial en el país, que es permitir la presencia de bases militares foráneas, lo que habría significado un cambio drástico en la política de defensa ecuatoriana vigente desde 2008.

    Esto se enmarca en que recientemente, Ecuador había recibido el respaldo de la secretaria del Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU., Kristi Noem, a una estrategia de «seguridad integrada» que preveía una mayor colaboración operativa estadounidense para enfrentar la crisis de violencia interna. La consulta del domingo, sin embargo, desactivó esta posibilidad y limitó el margen de acción del Ejecutivo.

Impacto en la Estrategia Regional de EE.UU.

    La derrota electoral también resonó en Washington, dando un resultado que no solo afecta a Noboa, sino también a  sectores de la Administración Trump que veían en Ecuador una «pieza clave» para justificar una política más intervencionista en Sudamérica. Con el rechazo popular, la Casa Blanca pierde una «vitrina» que buscaba promover como ejemplo de influencia regional.

    El viaje, aunque oficialmente es para fortalecer lazos, se percibe como un intento de Noboa por recomponer su imagen internacional luego de que el electorado golpeara directamente uno de los ejes centrales de su política exterior.

Fuente: Extra News Mundo

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