Agentes federales estadounidenses, bajo el liderazgo de Gregory Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza del presidente Donald Trump, llevaron a cabo este sábado una operación masiva contra migrantes en Charlotte, Carolina del Norte. La intervención llamó la atención por su magnitud y por la presencia directa del propio jefe fronterizo en los arrestos.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) identificó la operación con el nombre «Charlotte Web» y explicó que su propósito era «eliminar las amenazas a la seguridad pública». Según el comunicado, se busca proteger a la ciudadanía de migrantes ilegales con antecedentes penales, con el respaldo del presidente Trump y la secretaria Noem: «Ha habido demasiadas víctimas de inmigrantes ilegales con antecedentes penales, y el presidente Trump y la secretaria Noem tomarán medidas para proteger a los estadounidenses cuando los políticos de ciudades santuario no lo hagan».

La acción, sin embargo, generó tensiones. Cuando una camarógrafa cuestionó la detención frente al supermercado, Bovino defendió la operación asegurando que estaban «haciendo la comunidad más segura». Luego, ante la crítica de una mujer fuera de cámara que dijo: «Apuesto a que iba de compras», el jefe fronterizo respondió: «Podría ser. Los criminales también compran y comen».

La operación «Charlotte Web» dejó un panorama claro de la política migratoria bajo la administración Trump, mostrando tanto el despliegue directo de agentes federales como la controversia que genera su intervención en las ciudades catalogadas como santuario.

360°/AR/OBP