El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, inició este jueves una nueva visita oficial a Estados Unidos, marcando su segundo viaje a ese país en menos de diez días. La gira se produce luego de su derrota electoral del 16 de noviembre en la consulta popular y en medio del creciente escrutinio sobre la orientación internacional de su Gobierno.

El viaje, autorizado mediante el Decreto Ejecutivo 235, establece que la comitiva presidencial permanecerá en territorio estadounidense entre el 27 de noviembre y el 1 de diciembre de 2025, en comisión de servicios. Este desplazamiento sigue a un viaje previo de Noboa a Estados Unidos entre el 18 y el 20 de noviembre, apenas días después del rechazo ciudadano a varios puntos clave de su proyecto político, como el retorno de bases militares extranjeras, la reducción drástica del Parlamento, la eliminación del financiamiento estatal a los partidos y la apertura para redactar una nueva Constitución.

La falta de una agenda pública verificable para el viaje anterior generó críticas en Ecuador, sobre todo por coincidir con la derrota del Gobierno y la posterior fragilidad política. Para esta nueva visita, el Ejecutivo aseguró que el objetivo principal es “fortalecer los lazos diplomáticos, políticos y comerciales con socios estratégicos”, una referencia directa a Washington, considerado el principal aliado financiero y de seguridad de Quito.

La canciller Gabriela Sommerfeld destacó que la prioridad del presidente es “reforzar los acuerdos” en comercio y seguridad, pilares centrales de la cooperación que Ecuador consolidó este año en áreas sensibles como inteligencia, entrenamiento militar, lucha antidrogas y control fronterizo. Además, Sommerfeld confirmó que Noboa viajará nuevamente a los Emiratos Árabes Unidos antes de que finalice el año para revisar proyectos de inversión, acuerdos de seguridad y compromisos comerciales.

El vínculo con los Emiratos Árabes Unidos se ha vuelto un pilar estratégico de la política económica de Noboa, especialmente tras el canje de deuda por naturaleza y los diversos acuerdos energéticos e infraestructurales, cuyos detalles completos aún no se han hecho totalmente transparentes.

Fuente: teleSUR

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