El eje norte de Anzoátegui vivió un fin de semana de intensa actividad comercial y movilización masiva. La alcaldesa Sugey Herrera presentó el balance de la Feria San Celestino 2026, celebrada del 15 al 17 de mayo, confirmando que la capital del estado ha dado un salto definitivo en su posicionamiento como plaza atractiva para la inversión, el turismo y el entretenimiento en el oriente venezolano.
Las festividades no solo rompieron récords de asistencia, sino que dinamizaron con fuerza la economía local, generando cientos de empleos y un flujo monetario que superó las proyecciones más optimistas de los sectores productivos.
El motor del emprendimiento y los negocios locales
El verdadero termómetro del éxito de la feria se midió en las transacciones comerciales. La zona destinada a la gastronomía y los emprendedores locales se convirtió en una mina de oro, movilizando un estimado de 520.374,96 dólares (más de 269 millones de bolívares). A esta cifra se le suman más de 82.000 dólares en ingresos adicionales reportados por los comercios establecidos en los alrededores de la Plaza Libertadores.
El éxito financiero de la feria se debió a una combinación de factores clave:
Alta conversión de compra: El 75% de los más de 53.000 visitantes a la zona comercial realizó algún consumo, con un gasto promedio de 12 dólares por persona.
Crecimiento de público: La afluencia de ciudadanos aumentó un 48% en comparación con la edición del año pasado.
Impacto laboral: La actividad ferial sirvió de plataforma para activar 163 empleos directos y 489 puestos de trabajo indirectos.
De la ganadería de altura al sabor de la cachapa
La feria diversificó sus espacios para captar el interés de toda la familia. Los sectores agrícola y cafetero mostraron su mejor cara con la Exposición Ganadera —donde la Agropecuaria Altamira y el «Rancho Verde» se llevaron los máximos honores ante 20.000 visitantes— y la Expo Café Barcelona, que sedujo a más de 11.000 amantes del grano local.
La identidad barcelonesa también se impuso en los fogones y el arte. Bajo el sello del programa “Barcelona tiene sabor”, María Ramírez, proveniente de la zona rural de El Hatico, se alzó con el premio a «La Mejor Cachapa», mientras que las calles se vistieron de cultura con la galería al aire libre «Es Él», que reunió el talento de artistas plásticos como Yrene Gutiérrez y Juan Matos.
Récord de masa en los conciertos y un cierre de honor
El atractivo más masivo del evento estuvo en su cartelera musical, que congregó a un impresionante río humano de más de 83.000 personas durante el fin de semana. El clímax del festival se vivió el domingo 17 de mayo con 40.000 almas en un concierto de cierre que se transformó en un tributo al folclore nacional: el cantautor Reynaldo Armas fue condecorado por la alcaldesa con las llaves de la ciudad y nombrado oficialmente “Hijo Ilustre” de Barcelona.
Paralelamente, el deporte tuvo su espacio de gala con la Media Maratón San Celestino, donde 2.200 atletas recorrieron las calles del municipio. Todo este despliegue de masas concluyó con un reporte de saldo blanco gracias a un anillo de prevención integral compuesto por 320 funcionarios y una red de 20 cámaras de monitoreo que blindaron la seguridad de la jornada.
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