El calor de Maracaibo hoy no solo es climático; es el calor de un pueblo que ha decidido no moverse de la Plaza Bolívar. En una jornada de vigilia y profunda carga emocional, miles de zulianos se concentraron frente a la Gobernación para alzar su voz contra el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera dama, Cilia Flores, tras las recientes acciones del gobierno de Donald Trump.

El equipo de 360° se trasladó al epicentro de la protesta, donde el sentimiento es unánime: indignación convertida en resistencia. Entre banderas y consignas, el pueblo marabino dejó claro que la ausencia física de su mandatario no significa una ausencia de mando, sino un motivo para la unidad.
Una vigilia de fe y resistencia
El alcalde de Maracaibo, Gian Carlo Di Martino, presente en la concentración junto al gobernador Luis Caldera, describió el sentir de las 18 parroquias de la ciudad. A pesar del impacto del ataque, que calificó como «salvaje y mercenario», Di Martino aseguró que el chavismo zuliano está más cohesionado que nunca.

»Estamos en vigilia porque, más allá del dolor, el pueblo tiene fe. Si ellos resisten allá, nosotros resistimos aquí», afirmó el alcalde, trazando un paralelismo con los sucesos de 2002. Para Di Martino, la consigna del 2026 es la misma que ha guiado al movimiento años atrás: lealtad absoluta y unidad.
El sentir de la calle: «Lo queremos aquí»
La movilización no solo fue de autoridades; el protagonismo lo tuvo la gente común. Miembros del Frente Fernanda Bolaño manifestaron su apoyo incondicional, una señora expresó su rechazo a lo que consideran una violación flagrante de los derechos humanos y la soberanía nacional.

«Nosotros votamos por Nicolás Maduro y lo queremos en Venezuela. Trump lo único que quiere es nuestro petróleo y por eso ha causado tanto daño, pero aquí está el pueblo en la calle defendiendo lo suyo», expresó con firmeza una de las asistentes.
Maracaibo se declara en rebeldía
Los testimonios recogidos en la Plaza Bolívar coinciden en un punto crítico: la exigencia inmediata de la devolución del presidente constitucional. Para el zuliano de a pie, la figura de Maduro representa la defensa de la patria frente a intereses extranjeros.

El mensaje enviado desde el occidente del país es contundente y no deja lugar a dudas: el Zulia se mantiene «resteado», en vigilia permanente y a la espera de noticias, reafirmando que, ante la crisis, la respuesta popular es la calle.
Enayle Vizcaya.
360°/AR/OBP



