La manufactura privada venezolana registró un crecimiento interanual del 9,9% en su volumen de producción durante el primer trimestre de 2026, confirmando una tendencia de recuperación que suma seis años consecutivos de variaciones positivas, según la Encuesta de Coyuntura Industrial (ECI-I-26) presentada por Conindustria.

El presidente del gremio, Tito López, subrayó que el sector enfrentó una caída de más del 92% de su valor agregado entre 2013 y 2020, pero ha logrado reconstruir capacidades con músculo propio. “Registrar un crecimiento del 9,9% demuestra que la inversión y la operatividad privada son la brújula económica del país. Hemos construido certezas donde había dudas; ahora, el objetivo es alinear las políticas públicas con este empuje para que todo el potencial de Venezuela se materialice de inmediato”, afirmó.

El crecimiento no fue uniforme: fundición de metales y productos metálicos creció 53,2%; autopartes 46,1%; no metálicos 17,1%; madera, papel y alimentos 15,5%; bebidas 12,8%; farmacéutico 4%. En contraste, maquinaria y equipo eléctrico cayó 20,5%; otras industrias 18,2%; textil y calzado 11,4%; químico 8,3%; plástico y caucho 3,6%.

Por tamaño de empresa, la gran industria creció 13,5%; la mediana 4,5%; y la pequeña industria contrajo su producción un 6,2%.

López explicó: “La pequeña industria es la que sostiene el empleo en nuestras regiones, y hoy necesita más que resiliencia: necesita oxígeno fiscal y operativo, así como apalancamiento financiero”.

El nivel de empleo aumentó, con una remuneración promedio en la industria de 561 dólares mensuales (12% más que en 2025). La utilización de la capacidad instalada se ubicó en 48,4% y el Índice de Confianza Industrial alcanzó 15,2 puntos.

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