En la era moderna, lograr un buen descanso nocturno se ha convertido en un verdadero lujo. Sin embargo, dormir bien no solo depende de las horas que pasemos en la cama, sino también de los nutrientes que nuestro cuerpo asimila en las últimas horas del día.
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Según expertos en nutrición funcional, el magnesio es un aliado clave para la relajación del sistema nervioso. Este mineral juega un papel fundamental en la regulación de la melatonina, la hormona que controla nuestros ciclos de sueño y vigilia.
Incluir alimentos ricos en magnesio en la cena favorece la relajación tanto de los músculos como de la mente, ayudando a reducir el estrés antes de dormir. El resultado: un despertar lleno de energía, sin la pesadez o inflamación que a menudo se siente tras una comida copiosa.
Consumir magnesio antes de dormir también ayuda a reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés, permitiendo que el cuerpo entre en un proceso de reparación celular profunda. Este proceso no solo beneficia la salud de la piel, sino también el metabolismo en general.
Aparte de mejorar la calidad del sueño, el magnesio juega un papel importante en el equilibrio de sodio dentro de las células. Esto es especialmente beneficioso para quienes buscan despertar sin la sensación de hinchazón, ya sea en los ojos o en el abdomen, ayudando a lograr una silueta más ligera al amanecer.
Fuente: Medios internacionales
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