En un enérgico discurso durante el 46° aniversario del Partido de los Trabajadores (PT) en Bahía, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva reafirmó el compromiso de Brasil con la autodeterminación de los pueblos.

    De esa manera, el mandatario centró su mensaje en la solidaridad con Cuba y la exigencia de respeto hacia Venezuela, marcando una postura clara frente a las presiones externas que afectan a América Latina. Asimismo, calificó la situación en Cuba como una «masacre alimentada por la especulación», denunciando las restricciones de Washington que bloquean el acceso a recursos vitales como el petróleo.

    Con un tono cercano y firme, instó a su partido a buscar mecanismos concretos de ayuda, respaldando al PT al tildar de «criminal» el bloqueo económico de más de seis décadas contra la isla. Respecto a Venezuela, el jefe de Estado fue tajante al señalar que el destino del país debe ser decidido exclusivamente por los venezolanos.

    Además, rechazó cualquier tipo de injerencia extranjera y denunció las agresiones unilaterales, defendiendo el derecho de la nación a gestionar su política interna sin tutelajes. También, el presidente brasileño reivindicó una política exterior independiente y multipolar.

    Finalmente, criticó los intentos de limitar las relaciones comerciales con socios como China, asegurando que Brasil busca cooperación pero bajo la premisa del respeto a la soberanía: «No queremos dueño ni volver a ser colonizados», sentenció, consolidando a Brasil como un defensor de la independencia política frente al intervencionismo.

Fuente: Telesur

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