A pesar de los recientes anuncios de vigilancia naval en el Caribe, la entrada de mercancía a los puertos venezolanos se mantiene sin interrupciones y cumpliendo los itinerarios previstos, en ese sentido, representantes de Asocav y la Cámara de Comercio de La Guaira confirmaron que las líneas navieras no han suspendido sus servicios, asegurando que el flujo de carga general hacia el país continúa operando con protocolos habituales.
Un punto fundamental para la tranquilidad del sector es que las medidas militares estadounidenses se enfocan exclusivamente en buques petroleros sancionados y no afectan a los barcos mercantes que transportan alimentos, insumos industriales o bienes de consumo.
Los gremios aclararon que, si bien existen algunos retrasos puntuales, estos se deben a condiciones climáticas en el Caribe y no a la situación geopolítica actual, ahora bien, respecto a los costos de importación, se informó que hasta ahora no se han activado pólizas de seguro especiales por «zona de peligro», por lo que los fletes marítimos no han sufrido aumentos significativos.
Sin embargo, en el área de logística aérea sí se registra un alza en los precios del transporte de productos urgentes, como medicinas y repuestos, debido a que el cierre de rutas obliga a los cargueros a realizar trayectos más largos para llegar al territorio nacional.
Finalmente, las autoridades comerciales enviaron un mensaje de calma a los consumidores: el abastecimiento para el cierre de 2025 está garantizado. Además, la mercancía de temporada ya se encuentra en los anaqueles de los comercios gracias a que los importadores planificaron sus compras con meses de antelación, logrando que el inventario esté disponible para el público a pesar del entorno internacional.
Fuente: Bitácora Económica
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