Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) ejecutaron una operación aérea de gran escala que desmanteló objetivos estratégicos en territorio iraní, destacando la destrucción de una instalación petroquímica en Shiraz vinculada a la producción de precursores químicos para explosivos y misiles balísticos. Este ataque se suma a la reciente neutralización de complejos industriales en Mahshahr, consolidando una ofensiva sistemática diseñada para socavar las capacidades de fabricación de armamento de largo alcance del régimen iraní y frenar el suministro de componentes críticos para su arsenal.

Simultáneamente, las unidades aéreas israelíes anularon un centro de despliegue de misiles balísticos en el noroeste de Irán, punto desde el cual se habrían originado múltiples ataques previos hacia territorio israelí. Con esta doble maniobra, Israel no solo busca inutilizar la infraestructura técnica de defensa de Irán, sino también enviar un mensaje contundente de disuasión operativa, eliminando las plataformas de lanzamiento activas que representan una amenaza directa e inmediata para la seguridad nacional en la región.

Fuente: RT

360/DRR