Las fuerzas iraníes lanzaron este lunes 1 de junio de 2026 misiles contra una base militar estadounidense en represalia por el ataque a una torre de telecomunicaciones en la isla de Sirik, provincia de Hormozgan. La operación fue dirigida por la Fuerza Aeroespacial de la Guardia Revolucionaria Islámica y ocurrió en la madrugada. El hecho se enmarca en la respuesta a los “ataques defensivos” anunciados por el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), que durante el fin de semana bombardeó la ciudad iraní de Garuk y la isla de Qeshm.
Las autoridades estadounidenses señalaron que sus acciones fueron consecuencia del derribo de un dron MQ-1 por parte de Irán, lo que desencadenó una sucesión de ataques y contraataques. Fuentes iraníes advirtieron que, en caso de repetirse nuevas ofensivas contra la República Islámica, la respuesta sería “totalmente diferente” y de mayor alcance. Según estas declaraciones, la actual escalada es atribuida directamente a la política de la administración del presidente Donald Trump.
La tensión bilateral se intensificó la semana pasada, cuando se confirmó la participación conjunta de Israel y Emiratos Árabes Unidos en un ataque contra posiciones iraníes en Teherán. Estados Unidos difundió imágenes de sus operaciones militares. El portavoz del Centcom, Tim Hawkins, catalogó los bombardeos como “ataques de autodefensa”. No se reportaron víctimas en la base estadounidense atacada este lunes.
