El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel del 17,09 % a las importaciones de tomates mexicanos. Aunque esta medida busca proteger a los productores de Florida, en realidad impactará en los precios de los tomates para todos los consumidores estadounidenses.
El arancel favorece a los agricultores de Florida, un estado donde el 90 % de las empresas agrícolas cultivan tomate. Sin embargo, esta decisión elevará los precios de los tomates y sus derivados en supermercados, en un rango de entre 6 % y 10 %, ya que EE.UU. no puede producir suficiente tomate para sustituir el volumen importado de México.
Desde 1994, Estados Unidos y México han vivido una «guerra del tomate» por motivos comerciales. México provee actualmente al 70 % de los tomates que se consumen en EE.UU., generando beneficios por más de 8 mil millones de dólares para la economía estadounidense, pero la nueva medida amenaza con encarecer estos productos para todos, sin que Estados Unidos tenga una alternativa viable para reemplazar a México en este mercado.
El conflicto se remonta a la firma del Tratado de Libre Comercio en 1994, cuando EE.UU. protestó por las importaciones mexicanas de tomate, argumentando que se vendían por debajo de su valor real. En ese momento, se impusieron tasas punitivas, pero en 1994 ambos países acordaron suspenderlas en un pacto que se renovó durante décadas. Ahora, esa suspensión termina, y los tomates mexicanos volverán a enfrentar tarifas elevadas.
Fuente: RT
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