La Unión Europea ha dado un paso más en su presión sobre Rusia, aprobando este viernes un nuevo paquete de sanciones. La alta representante de la UE, Kaja Kallas, destacó que estas medidas “son uno de los paquetes más duros” que el bloque ha impuesto.

Las nuevas sanciones incluyen la prohibición de los gasoductos Nord Stream, límites en el precio del petróleo ruso, y restricciones a la financiación de bancos rusos. También se dirigen a 105 buques petroleros que ayudan a Rusia a evadir sanciones y facilitar la venta de petróleo a sus socios. Además, la UE apunta a frenar la exportación de tecnología para drones y a sancionar a quienes adoctrinan a niños ucranianos.

Por primera vez, la UE crea un registro de barcos y de la principal refinería de Rosneft en India, reforzando su esfuerzo contra las evasiones. La representante europea advirtió que estas sanciones aumentarán los costes para el Kremlin si continúa la hostilidad en Ucrania.

Rusia, por su parte, asegura haber ya «desarrollado inmunidad» a las sanciones y las considera ilegales. El portavoz ruso, Dmitri Peskov, anunció que su gobierno analizará para minimizar su impacto, aunque reconoce que cada nuevo paquete «aumenta los efectos negativos sobre los países que las respaldan».

Bruselas busca, además, detener completamente las importaciones energéticas rusas para 2027, aunque algunos países como Hungría y Eslovaquia resistieron inicialmente estas medidas. Sin embargo, Eslovaquia ha revisado su postura y dejará de bloquear las sanciones.

 

Fuente: RT

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