La compañía rusa Burevest Marin alertó este martes que la Guardia Costera de Estados Unidos está intentando interceptar al tanquero Marinera en aguas del Atlántico Norte. Según la empresa, el buque civil enfrenta condiciones climáticas extremas que ponen en peligro a toda la tripulación.

   El navío, que actualmente navega sin carga, se encuentra bajo vigilancia aérea de aviones de reconocimiento P-8A Poseidon de la Armada estadounidense. El capitán del Marinera ha tratado de confirmar la identidad civil de la embarcación de bandera rusa, pero las maniobras de acoso continúan sin cesar.

   Burevest Marin calificó estas acciones como una «amenaza grave e injustificable». La zona registra vientos de 20 metros por segundo y olas que superan los cinco metros de altura, con temperaturas cercanas al punto de congelación, condiciones que dificultan cualquier intento de abordaje o desembarco mediante helicópteros. «Representa una amenaza grave e injustificable para la vida del personal militar estadounidense», advirtió la compañía, y pidió a Estados Unidos resolver la situación respetando el derecho marítimo internacional.

   El tanquero, cuya tripulación está compuesta por ciudadanos rusos, ucranianos y georgianos, es señalado por EE.UU. como sospechoso de transportar crudo venezolano. Según reportes previos, las fuerzas estadounidenses han seguido su trayectoria desde el mes pasado, aumentando la tensión en la región.

   Esta persecución ocurre luego de las incautaciones de los buques Skipper y Centuries por parte de Estados Unidos, hechos que el gobierno venezolano calificó como «actos de piratería» y robos en alta mar. La situación eleva la preocupación diplomática y marítima en la zona, mientras Burevest Marin pide garantías para la seguridad de su tripulación.

Fuente: Medios Internacionales

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