Organizaciones sociales y ambientales convocaron a movilizaciones en más de 30 ciudades de Argentina este jueves 4 de diciembre en defensa de la Ley de Glaciares. La protesta surge tras los intentos del gobierno de Javier Milei de modificar la normativa para favorecer a multinacionales mineras como Barrick Gold.

La Plataforma Plurinacional en Defensa de los Glaciares denunció que el proyecto de Milei constituye «una iniciativa completamente inconstitucional» y viola «el principio de no-regresividad en materia ambiental y todos los preceptos del Acuerdo de Escazú». La ley, sancionada en 2010 después de una larga lucha ambientalista y con asesoramiento científico del CONICET, protege los glaciares como reservas estratégicas de agua.

Expertos alertan sobre los riesgos ambientales y científicos de permitir la actividad minera en zonas periglaciares. Señalan que el polvo generado por estas explotaciones se deposita sobre los glaciares, acelerando su derretimiento y liberando metano del permafrost. Lucas Ruiz, glaciólogo del CONICET, explica que el gobierno busca «definir en forma acotada lo que se determina como ambiente periglacial», lo que favorecería proyectos mineros a largo plazo.

La campaña en defensa de los glaciares reúne a «asambleas socioambientales, comunidades indígenas, científicos, docentes y artistas». Todos advierten que la modificación legal permitiría la «liberación de sustancias contaminantes» y la explotación minera e hidrocarburífera en áreas clave para el ciclo hídrico argentino.

Los convocantes aseguran que las movilizaciones buscan visibilizar la amenaza a los glaciares y exigir que el Estado mantenga la protección de estos ecosistemas estratégicos, que son vitales para el suministro de agua y el equilibrio ambiental del país.

360°/AR/OBP