Los ministros de Energía del Grupo de los Siete (G7) se reunirán este martes para analizar posibles acciones frente al incremento mundial de los precios del petróleo, una situación vinculada al conflicto que afecta a Asia occidental. En paralelo, varios líderes de la Unión Europea también sostendrán conversaciones sobre el impacto de este aumento en la economía y el mercado energético. El G7 está conformado por Estados Unidos, Canadá, Japón, Italia, Reino Unido, Alemania y Francia.

En los últimos días el barril de crudo alcanzó un promedio de 119 dólares, impulsado por la inquietud que genera la caída en la producción de los países del Golfo Pérsico y las dificultades que enfrentan los tanqueros para transitar por esa zona. Este valor representa el nivel más alto registrado en casi cuatro años.

El ministro de Finanzas de Francia, Roland Lescure, señaló que por ahora Europa y Estados Unidos no enfrentan problemas de suministro petrolero. Sin embargo, sus colegas del G7 ya habían adelantado que evalúan aplicar “medidas necesarias” para responder al aumento del precio del combustible.

“Queremos que los precios en las gasolineras bajen”, comunicó Lescure, al añadir que “todas las opciones estaban sobre la mesa”. Aun así, comunicó que aún no se liberarían reservas estratégicas, pero que se asegurarán de aliviar insuficiencias de suministro petrolero en zonas de Asia.

Mientras tanto, en el ámbito europeo también se discutirá la competitividad de los costos energéticos. En ese encuentro participarán el canciller alemán Fredrich Merz, la primera ministra italiana Giorgia Meloni y el primer ministro belga Bart de Wever, entre otros líderes. Actualmente, la Unión Europea depende en gran medida de las importaciones, ya que compra más del 90 % de su combustible y cerca del 80 % del gas que consume.

Fuente: Medios Internacionales

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