El presidente de Hinterlaces, Óscar Schemel, reveló en una entrevista exclusiva para 360 desde el centro comercial San Ignacio que el venezolano ha dejado atrás las etiquetas políticas tradicionales y ha forjado una mezcla ideológica propia: defiende la empresa privada pero exige un Estado fuerte, rechaza la privatización de la industria petrolera y apoya fórmulas mixtas para las empresas expropiadas.

“Hoy el 61% de los venezolanos se declara ni chavista ni opositor. No es que esté en contra, es que ha construido un espacio propio, una visión singular de la economía y de la sociedad”, afirmó el analista.

UNA NUEVA CULTURA VOLCADA AL CENTRO

“Hay un cambio profundo en la cultura nacional, en la identidad nacional popular. El país se ha volcado al centro político y comparte ideas neoliberales o liberales con ideas socialistas del siglo XXI. No se ha ubicado en ninguno de los dos extremos”, explicó Schemel. Según el sondeo, el venezolano revalora el rol de la empresa privada para el desarrollo económico y reconoce su aporte fundamental, pero al mismo tiempo entiende que el Estado es importante, que no se puede diluir o liberar el Estado; todo lo contrario, hay que fortalecerlo y este debe seguir «ocupando posiciones de dirección, de guía en la economía y la sociedad”.

Esta doble conciencia, dijo el analista, es el resultado de una función de “nociones, creencias, ideas y emociones de uno y otro lado. El Estado solo no puede, y la empresa privada tampoco puede ni debe. Es una mezcla interesante”, resumió Schemel, quien destacó que este sincretismo ideológico marca la pauta para cualquier política pública.

LO QUE EL VENEZOLANO PIENSA SOBRE EMPRESAS EXPROPIADAS Y PETRÓLEO

Cuando se les preguntó por medidas concretas que debería tomar la presidenta encargada Delcy Rodríguez para impulsar la economía, las respuestas dibujan con precisión ese carácter pragmático. “Uno de cada diez venezolanos plantea la necesidad de devolver las empresas expropiadas, eso porque hay la percepción de que las empresas administradas por el Estado no son suficientes, no son bien administradas, incluso dan pérdida”, detalló Schemel. Pero junto a ese 11%, emerge un 26% que cree que esas empresas podrían pasar a ser empresas mixtas, y solo un 2% opina que no se debería volver a las expropiaciones.

“No se trata de volver al neoliberalismo, porque la mayoría también entiende que es importante que el Estado regule, que vigile los abusos o los excesos de la empresa privada, y que incluso administre acertadamente esa contradicción”, aclaró el presidente de Hinterlaces.

La evidencia más contundente del rechazo a posturas extremas se encuentra en la industria petrolera. “Cerca del 80% está en total desacuerdo con que la industria petrolera sea privatizada. Los venezolanos nos dicen: ‘porque es nuestra principal fuente de ingreso, el país vive de esta industria y es muy delicado compartir su administración y menos su propiedad’”, subrayó Schemel.

El analista sentenció que, en materia petrolera, el venezolano es indiscutible, no se negocia, no se comparte la propiedad. “Hay una conciencia muy clara, muy madura, con respecto al manejo de las industrias básicas, las industrias fundamentales”, agregó. En cambio, reconoció que la población es más flexible con los servicios públicos, donde acepta liberar algunos niveles de acuerdo o priorización.

¿ESTDAO O EMPRESA PRIVADA? EL VENEZOLANO RESPONDE: AMBOS

En el debate sobre la presencia del Estado y la economía social, Schemel explicó que el venezolano ha dejado atrás los dogmas. “Se dieron cuenta de que el Estado solo no puede, y entendieron que la empresa privada tampoco puede ni debe”, dijo. La encuesta reveló que la mayoría apoya una función de guía liberal y socialista al mismo tiempo: un Estado fuerte que regule, pero con espacio para la inversión privada. “El 61% que se declara ni chavista ni opositor ha construido una visión singular de la economía y de la sociedad”, insistió el analista.

Schemel concluyó que este perfil emocional e ideológico representa una oportunidad para el liderazgo de Delcy Rodríguez. “La gente reconoce capacidad, inteligencia, una inclinación por el diálogo, el discurso breve, conciso, preciso”, dijo en otro tramo de la entrevista. Y aunque señaló que la presidenta encargada debe fortalecer su liderazgo advirtió que si hoy hubiera elecciones, ella sería la ganadora, enfatizó.

360/LT/DRR