El Comando Sur de Estados Unidos confirmó un nuevo “ataque cinético letal” contra una embarcación en el océano Pacífico, acción que dejó cuatro personas muertas y volvió a encender las alertas sobre la legalidad de estas operaciones militares.

Según el comunicado oficial, difundido en X, el operativo ocurrió el 4 de diciembre bajo la orden directa del secretario de Guerra, Peter Hegseth. La Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear destruyó un pequeño buque “operado por una Organización Terrorista Designada”.

“El ataque fue ejecutado luego de que la inteligencia confirmara que la embarcación transportaba narcóticos ilícitos”, afirmó el Comando Sur, que además calificó a los fallecidos como “narcoterroristas”.

Sin embargo, no se precisó a qué grupo pertenecían, ni el punto exacto del operativo en aguas internacionales.

Un patrón que preocupa

Con este nuevo bombardeo, ya suman 22 las embarcaciones atacadas por Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico desde septiembre, con un saldo de más de 80 muertos. Desde varios gobiernos latinoamericanos y expertos de la ONU se han denunciado estas acciones como “crímenes de guerra” y “ejecuciones extrajudiciales”.

Frente a las críticas, el Pentágono sostiene su postura. La portavoz Kingsley Wilson aseguró que cada operación se ejecuta contra “organizaciones terroristas designadas” y que responden a la defensa de “intereses vitales de EE.UU.”.

Son legales tanto bajo el derecho estadounidense como el internacional, afirmó, además, insistió en que todas cumplen con el derecho de los conflictos armados.

Fuente: RT

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