El Congreso de Estados Unidos ha reaccionado con alarma ante los informes de ataques excesivos durante operaciones militares en el mar Caribe, frente a las costas venezolanas, anunciando una «supervisión rigurosa» y bipartidista a las acciones ordenadas por Donald Trump.
La preocupación surge tras revelaciones de medios sobre una orden donde el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ordenó matar a todos los implicados en el primer ataque a un supuesto barco narcotraficante el 2 de septiembre, lo que habría provocado un segundo ataque contra los supervivientes en el agua.
En ese sentido el republicano Mike Roger y el demócrata Adam Smith, líderes del Comité de Servicios Armados de la Cámara, emitieron una declaración comprometiéndose a una supervisión rigurosa para «recopilar un informe completo».
Entre tanto, en el Senado, los líderes del Comité de las Fuerzas Armadas, el republicano Roger Wicker y el demócrata Jack Reed, emitieron una declaración similar, confirmando que ya han «dirigido las investigaciones al Departamento de Guerra». Ambos comités llevarán a cabo una supervisión estricta para determinar los hechos de la operación, que algunos legisladores demócratas han calificado como un potencial «crimen de guerra».
De esa manera, el secretario Hegseth podría ser llamado a comparecer ante el Congreso para explicar esta operación, en medio de las crecientes dudas sobre la legalidad y ética de los procedimientos militares en la región.
Fuente: Telesur
360°/PG/OBP



