Dick Cheney, exvicepresidente y una de las figuras más poderosas y controvertidas de la política estadounidense del siglo XXI, falleció este martes a los 84 años. Según reportes de medios locales, la causa del deceso estuvo relacionada con complicaciones de una neumonía, sumadas a la enfermedad cardiovascular que lo acompañó gran parte de su vida y que requirió un trasplante de corazón en 2012. Sus familiares confirmaron la noticia en una declaración, indicando que su esposa, Lynne, y sus hijas, Liz y Mary, lo acompañaron en el momento de su muerte.
El legado del «arquitecto»
Cheney es ampliamente recordado por su rol como vicepresidente durante los dos períodos de George W. Bush (2001-2009). Durante esa administración, fue la pieza clave que diseñó la respuesta de EE.UU. a los ataques del 11 de septiembre, ganándose el apodo de «arquitecto de la guerra contra el terrorismo».
Se le atribuye haber presionado fuertemente por la invasión de Irak en 2003, basando su argumento en la supuesta posesión de armas de destrucción masiva por parte de Saddam Hussein y la vinculación de su gobierno con el 11-S, premisas que resultaron ser falsas. Antes de ser vicepresidente, Cheney también ejerció como Secretario de Defensa y fue legislador por Wyoming.
A pesar de ser un republicano de larga data, Cheney generó polémica recientemente por su frontal oposición a Donald Trump. En un hecho inusual, el veterano político apoyó públicamente a la candidata demócrata, Kamala Harris, en las últimas presidenciales.
Cheney justificó su voto argumentando que Trump representaba «la mayor amenaza» para EE.UU. ya que «intentó robar las últimas elecciones utilizando la mentira y la violencia». Trump, por su parte, desestimó a Cheney en sus redes sociales, calificándolo de «RINO irrelevante« (Republicano solo de Nombre) y lo acusó de ser un «rey de las guerras interminables y sin sentido».
Fuente: RT
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