El Gobierno venezolano ha declarado un estado de vigilancia intensiva sobre las costas del oriente del país. El ministro para el Ecosocialismo, Freddy Ñáñez, confirmó que equipos técnicos ya se encuentran desplegados tras detectarse la llegada de hidrocarburos provenientes de la República de Trinidad y Tobago, un incidente que ya afecta la soberanía ecológica de la nación.
Zonas bajo alerta: Sucre y Delta Amacuro
El impacto más severo se registra actualmente en el Golfo de Paria y diversos sectores costeros del estado Sucre. No obstante, el monitoreo se ha extendido con carácter de urgencia hacia el estado Delta Amacuro, debido a la fragilidad de sus ecosistemas de manglares y la posibilidad de que las corrientes desplacen el crudo hacia zonas de reserva biológica.
Acciones inmediatas en el terreno
Por instrucción de la presidenta (E) Delcy Rodríguez, se ha conformado una comisión multidisciplinaria de alto nivel que incluye:
Biólogos y especialistas ambientales: Para evaluar el daño a la fauna marina.
Expertos en riesgos: Para establecer barreras de contención.
Equipos de campo: Para la verificación de daños in situ y limpieza.
«Nuestra misión es la mitigación inmediata para salvar manglares y ecosistemas que son el corazón de la biodiversidad de nuestro oriente», señaló el ministro Ñáñez.
Prioridad en las comunidades pesqueras
Más allá del daño ambiental, el Gobierno Nacional enfatizó que la prioridad humana se centra en los pescadores artesanales. El sustento de miles de familias depende de la pureza de estas aguas, por lo que las labores de recuperación se ejecutarán bajo los estándares de seguridad más estrictos.
El Estado venezolano ha reafirmado que actuará con rigor técnico ante este incidente transfronterizo, asegurando que se buscará la restauración total de las áreas afectadas para garantizar la continuidad de la vida marina y la actividad económica de la región.
360/AP/DRR



