China está a punto de hacer un avance significativo en la observación del clima espacial con el lanzamiento de su satélite “Xihe-2”, programado entre 2028 y 2029. Este será el primer observatorio solar ubicado en el punto de equilibrio gravitacional Sol-Tierra L5, un hito en la exploración espacial que permitirá alertas tempranas mucho más precisas.

El satélite “Xihe-2” podrá detectar regiones activas en el Sol con 4 a 5 días de anticipación en comparación con los satélites que orbitan cerca de la Tierra. Este adelanto abrirá nuevas posibilidades para predecir y emitir alertas sobre fenómenos del clima espacial, lo que tiene implicaciones importantes para la protección de satélites y redes eléctricas en la Tierra.

El profesor Ding Mingde, de la Facultad de Astronomía y Ciencias Espaciales de la Universidad de Nanjing, explicó que el punto L5, uno de los cinco puntos de equilibrio gravitacional entre el Sol y la Tierra, ofrece una ventaja única. Un satélite en esta ubicación forma un triángulo equilátero con el Sol y la Tierra, lo que le permite mantener una órbita estable y con un bajo consumo de combustible.

Una de las principales ventajas de esta ubicación es la perspectiva lateral del Sol. Desde L5, el satélite puede observar el Sol a unos 60 grados respecto a su rotación, lo que le permite detectar regiones activas en la superficie solar antes de que sean visibles desde la Tierra. Esto permitirá a los científicos contar con un tiempo adicional de alerta frente a eventos solares que puedan afectar el clima espacial.

El análisis conjunto de los datos obtenidos por el satélite L5 y los de los satélites cercanos a la Tierra mejorará la precisión de las observaciones solares. Esta nueva capacidad permitirá estudiar fenómenos solares como las erupciones y las eyecciones de masa coronal, y su propagación, con una visión tridimensional mucho más detallada, lo que representa un gran avance en la predicción del clima espacial.

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