Tras quince años de obstrucción, cuadrillas de la Alcaldía de Maracaibo emprendieron el despeje de la vía situada tras el estadio Alejandro Borges, en la parroquia Chiquinquirá. La iniciativa, impulsada por el alcalde Giancarlo Di Martino, integra esfuerzos de diversas dependencias como el IMA, el IMAU, Ingeniería Municipal y Asuntos Eléctricos. El operativo busca habilitar el tránsito en la intersección de la Avenida 24 con calle 61, eliminando años de acumulación de escombros.

Joemel Robles, director de Servicios Públicos y presidente del IMAU, destacó que los trabajos permitirán restablecer la conexión vial entre las avenidas 24 y 25, además de la ruta desde la Avenida Universidad hacia la calle 66. Esta recuperación integral forma parte de la estrategia de consolidación del punto y círculo municipal. Se estima que la intervención acabe definitivamente con el tapón vial que ha afectado la movilidad en la zona por más de una década.
Además de la limpieza, el plan contempla la instalación de luminarias para brindar seguridad a los conductores y transeúntes que utilicen este nuevo acceso. Asimismo, los materiales extraídos serán reutilizados para reforzar el talud del sector conocido como el “hueco de Coquivacoa”. La Brigada Ambiental de la Policía de Maracaibo se encargará de vigilar el área para evitar que sea convertida nuevamente en un vertedero clandestino.

Como complemento al plan de saneamiento, las autoridades anunciaron la colocación estratégica de 20 nuevos contenedores en áreas de alta afluencia, como las zonas de comida rápida. Estas acciones buscan promover la concienciación ciudadana y garantizar la sostenibilidad de los espacios recuperados en la capital zuliana. Con estas medidas, el gobierno local reafirma su compromiso de mejorar la infraestructura urbana y la calidad de vida de todos los habitantes.
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