La icónica Quinta Olary, originalmente conocida como Villa Monzeglio, se ha convertido en un centro de admiración y estudio tras el reciente doblete sísmico que azotó al país. A pesar de los daños registrados en diversas zonas, esta joya de la arquitectura moderna, construida en 1953, ha logrado resistir con hidalguía tres grandes terremotos a lo largo de su historia.
La Quinta Olary ha soportado con éxito el histórico sismo de 1967 (de magnitud 6.5 a 6.7) y el reciente evento del 24 de junio de 2026, cuyas magnitudes alcanzaron 7.2 y 7.5 Su fortaleza actual ha despertado la curiosidad de ciudadanos y especialistas sobre los factores que garantizan su estabilidad.
Los pilares de la resistencia la Qunta Olary
El secreto de su permanencia en pie radica en una combinación de diseño de vanguardia y precisión en la ingeniería civil de la época:
Concepción geométrica: La estructura cuenta con un brillante diseño original del arquitecto italiano Antonio Montini.
Calidad de los materiales: En su edificación se emplearon materiales de altísima calidad que han soportado el desgaste del tiempo.
Cálculo estructural: La obra destaca por el respeto riguroso a las normativas de carga y resistencia calculadas por el ingeniero venezolano Vicente Barrera Salazar.
A pesar de su robustez estructural, la edificación no se conserva exactamente como fue concebida. En el año 1966, su diseño original sufrió importantes alteraciones y modificaciones debido a la adición de nuevos volúmenes y refacciones. Estas reformas terminaron transformando la icónica silueta ingrávida que Montini ideó inicialmente.
Más allá de los cambios estéticos y de fachada observables en la actualidad, la estructura continúa desafiando la historia sísmica de la ciudad, consolidándose como un referente de habitabilidad y construcción segura frente a desastres naturales.
FUENTE: XIVA DOMINGUEZ
360/LT/DRR



