El Banco Central de Venezuela (BCV) proyecta un cierre de año con un sólido crecimiento económico del 8%, impulsado por una agenda de reformas financieras y un histórico proceso de reestructuración de la deuda soberana y de la estatal PDVSA. Así lo confirmó el presidente encargado del ente emisor, Luis Pérez, en declaraciones exclusivas a la agencia de noticias Reuters.
Esta estrategia de renegociación busca regularizar los compromisos financieros de la nación tras nueve años de moratoria, un volumen de deuda que supera los 150.000 millones de dólares —sumando capital acumulado, intereses vencidos y laudos arbitrales—. De acuerdo con Pérez, este proceso cuenta con el respaldo de la comunidad internacional, permitiendo que Venezuela abandone definitivamente la «clandestinidad financiera» y normalice su posición en los mercados globales.
Retorno al escenario multilateral
El giro en la política económica marca también el reinicio de las relaciones técnicas de Venezuela con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, canales institucionales que se mantenían completamente inactivos desde el año 2019.
Como parte de este acercamiento y para garantizar la transparencia institucional:
Se están auditando los estados financieros del BCV a través de la prestigiosa firma internacional BDO.
Una delegación técnica venezolana se trasladará a Washington a finales de mayo para profundizar las conversaciones con los organismos multilaterales.
Bajo la coordinación de la vicepresidenta encargada, Delcy Rodríguez, se gestiona activamente el acceso a 5.000 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI, recursos que serán destinados de forma prioritaria a la estabilización del sistema eléctrico nacional.
Metas inflacionarias y balance del primer trimestre
Además de la fuerte expansión proyectada del Producto Interno Bruto (PIB), el BCV se ha fijado como meta principal ubicar la inflación en un rango de un solo dígito para el próximo mes de diciembre.
Los indicadores del primer trimestre de 2026 ya respaldan esta tendencia positiva con un repunte económico del 2,5%. Este resultado destaca por el dinamismo del sector no petrolero, el cual registró una expansión del 3,1%, logrando compensar de manera efectiva la contracción del 2,1% experimentada en la industria de los hidrocarburos durante el mismo período.
Finalmente, el presidente del BCV ponderó de forma positiva el entorno geopolítico actual, calificando como «protagónico y crucial» el papel de los Estados Unidos en el levantamiento progresivo de las restricciones financieras que pesaban sobre la economía venezolana.
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