En un encuentro de alto nivel solicitado por Washington, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), John Ratcliffe, se reunió este jueves con autoridades del Ministerio del Interior de Cuba para abordar la compleja situación de las relaciones bilaterales y la seguridad nacional de ambos países.

Evidencia contra acusaciones infundadas

​Durante la reunión, la delegación cubana presentó pruebas categóricas que desmantelan las narrativas sobre el supuesto apoyo de la isla a organizaciones extremistas. Según informó la Presidencia de Cuba, se demostró que:

    • ​La isla no constituye una amenaza para la seguridad nacional de EE. UU.
    • ​No existen razones legítimas para incluir a Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo.
    • ​Cuba no alberga, apoya ni financia a grupos terroristas o extremistas.

«Cuba condena de manera inequívoca el terrorismo en todas sus formas y nunca ha apoyado actividades hostiles contra EE. UU., ni permitirá que desde su territorio se actúe contra otra nación», enfatizó el Ejecutivo cubano.

 

Cooperación pese a la hostilidad de la Casa Blanca

​El encuentro se produce apenas meses después de que la administración de Donald Trump declarara una «emergencia nacional» contra Cuba, acusándola de alinearse con potencias hostiles y de acoger capacidades militares extranjeras. A pesar de la retórica de Washington y la reciente imposición de aranceles a países que suministren petróleo a la isla, ambas partes manifestaron su disposición a desarrollar cooperación bilateral en materia de seguridad.

Bloqueo: La verdadera amenaza

​La Habana reiteró que la mejor forma de ayudar al pueblo cubano no es mediante intervenciones, sino a través de la desescalada de las medidas del bloqueo económico y comercial que ha asfixiado al país por más de seis décadas.

​El presidente de Cuba ha calificado las recientes órdenes ejecutivas de Washington como medidas que evidencian una naturaleza «criminal y genocida», reafirmando que la isla defenderá su integridad territorial frente a cualquier intento de agresión o coacción económica.

360/AP/DRR