El crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus desde principios de abril, llegó este domingo al puerto de Granadilla en la isla española de Tenerife, donde las autoridades sanitarias y militares desplegaron un operativo para evacuar y repatriar a pasajeros y tripulación, mientras el presidente canario mostró su rechazo a la acogida del buque.

El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, junto a los ministros españoles de Sanidad, Interior y Política Territorial, supervisaron el dispositivo. “Sé que están preocupados. Sé que cuando escuchan la palabra ‘brote’ y ven un barco acercarse a sus costas, resurgen recuerdos que ninguno de nosotros ha dejado atrás por completo. El dolor de 2020 sigue siendo real, y no lo minimizo ni por un instante”, declaró Tedros, quien pidió confianza en los preparativos y reiteró que el riesgo actual para la salud pública por el hantavirus sigue siendo bajo. «Esto no es otro covid”.

Los ciudadanos españoles fueron los primeros en desembarcar y trasladados en autobuses militares al aeropuerto Tenerife Sur, donde un avión militar los llevará al hospital Gómez Ulla de Madrid. El resto de pasajeros serán evacuados en zódiac de cinco en cinco, con mascarillas FP2 y confinamiento tras vallas naranjas. Sin embargo, el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, expresó su rechazo frontal a la acogida del barco si no hay garantías de que abandonarán la isla todas las personas a bordo. Clavijo acusó al Ejecutivo central de imponer decisiones sin generar confianza, mientras la Dirección General de la Marina Mercante ordenó el fondeo controlado en puerto por razones sanitarias, abriendo un choque entre ambas administraciones.

FUENTE: RT
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