Las llegadas de migrantes en pequeñas embarcaciones a Reino Unido superaron las 200.000 personas desde 2018, según informó este sábado el diario The Telegraph, mientras el Gobierno de Keir Starmer intensifica la presión sobre Francia y refuerza los controles fronterizos para contener una crisis que se ha convertido en uno de sus mayores desafíos políticos.
Con la reciente llegada de unos 70 migrantes a Dover, la cifra acumulada asciende a 200.013 personas interceptadas en el canal de la Mancha. Aunque los cruces en 2026 muestran una disminución de más de un tercio respecto al mismo periodo del año anterior, el fenómeno no cede. Las autoridades británicas denuncian que las bandas criminales han sofisticado sus operaciones con embarcaciones de mayor capacidad y nuevas rutas marítimas, mientras que los funcionarios de la Guardia Fronteriza aseguran que los traficantes enfrentan ahora mayores dificultades para obtener motores potentes gracias a los operativos europeos.
Francia ha intensificado sus acciones en las playas cercanas a Dunkerque: en días recientes, policías franceses perforaron una embarcación inflable mientras intentaba zarpar con migrantes. La crisis comenzó a escalar durante la pandemia de COVID-19, cuando las restricciones al transporte redujeron el flujo de mercancías y muchos migrantes dejaron de ocultarse en camiones para optar por pequeñas embarcaciones. Las cifras crecieron de apenas 299 cruces en 2018 a más de 45.000 en 2022.
FUENTE: SPUTNIK
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