El presidente Donald Trump declaró este miércoles que Estados Unidos ha alcanzado la victoria en el conflicto armado contra la República Islámica de Irán. Desde el Despacho Oval, el mandatario fundamentó su afirmación en el colapso de la infraestructura defensiva de Teherán, señalando que la nación persa carece actualmente de sistemas antiaéreos operativos.

«No tienen radares y la mayor parte de sus misiles han sido destruidos; les queda quizás un 18% o 19% de lo que poseían», detalló el mandatario, quien además enfatizó que el mando central iraní ha sido severamente diezmado. «Creo que hemos ganado», sentenció Trump, refiriéndose a las recientes hostilidades como una «escaramuza» que ha culminado a favor de las fuerzas estadounidenses.

Transición estratégica y cumplimiento legal

En paralelo, el secretario de Estado, Marco Rubio, informó al Congreso que la ‘Operación Furia Épica’ ha concluido oficialmente. Esta notificación administrativa es clave para la Casa Blanca, ya que garantiza el cumplimiento de las leyes federales que limitan las campañas militares en el extranjero a un período de 60 días sin el aval explícito del Poder Legislativo.

​Tras el cese de la fase de combate, el foco de Washington se desplazará hacia el ‘Proyecto Libertad’, una iniciativa diseñada para garantizar la libre navegación en el Estrecho de Ormuz mediante la escolta militar de buques comerciales, desafiando cualquier control territorial remanente de Teherán.

Pausa diplomática a petición internacional

A pesar del éxito militar, Rubio matizó que el inicio del ‘Proyecto Libertad’ se mantendrá en suspenso temporal tras solicitudes de aliados estratégicos como Pakistán. Esta pausa busca evaluar la posibilidad de alcanzar un «acuerdo completo y definitivo» con el país árabe. No obstante, el secretario aclaró que las condiciones para un diálogo directo aún no están dadas. «Es demasiado pronto para entablar negociaciones cara a cara con Irán», puntualizó.

​El balance presentado por la Administración Trump sugiere un cambio irreversible en el equilibrio de poder en Medio Oriente, marcado por la degradación sistémica del arsenal ofensivo y defensivo de la República Islámica.

360/AP/DRR