En una escalada sin precedentes que amenaza con expandir el conflicto regional, la insurgencia hutí de Yemen ha declarado formalmente la guerra contra lo que denominan «los agresores de Irán» (Estados Unidos e Israel). El anuncio coincide con el lanzamiento del primer misil balístico hacia territorio israelí desde el inicio de las hostilidades hace un mes.
Las fuerzas yemeníes, aliadas estratégicas de Teherán, confirmaron esta mañana el inicio de una operación militar a gran escala. Según el comunicado oficial de los insurgentes, esta acción se ejecuta «en apoyo de la República Islámica de Irán y los frentes de resistencia en Líbano, Irak y Palestina», citando como detonante la continua escalada de ataques contra infraestructuras y población civil en la región.
Por su parte, el Ejército de Israel confirmó la intercepción de al menos un proyectil en el sur del país. La detección del misil en el espacio aéreo activó de inmediato las alarmas de emergencia en la ciudad de Beersheba, aunque hasta el momento no se han reportado daños estructurales de gravedad tras la actuación de los sistemas de defensa aérea.
Posición estratégica en el Mar Rojo Los hutíes, quienes controlan la capital Saná y amplias regiones de Yemen desde hace una década, ocupan una posición geográfica crítica en el actual tablero bélico. Cuentan con un arsenal de drones y proyectiles de largo alcance capacitados para impactar el sur de Israel a través de la ruta del Mar Rojo, desafiando las defensas aéreas que actualmente se encuentran saturadas por el derribo de proyectiles provenientes de otros frentes.
El mando insurgente aseguró que esta operación fue coordinada con las acciones llevadas a cabo por fuerzas aliadas en Irán y Hezbolá en Líbano. «Nuestras operaciones continuarán hasta que se alcancen los objetivos declarados y cese la agresión en todos los frentes de resistencia», concluye el comunicado emitido desde Saná.
La entrada formal de Yemen en el conflicto añade una nueva dimensión de inestabilidad al Medio Oriente, elevando la alerta internacional ante la posibilidad de un cierre de rutas comerciales marítimas clave y un enfrentamiento regional de múltiples frentes.
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