El Gobierno de Yemen ha elevado el tono de sus advertencias en el marco del actual conflicto regional, señalando que el cierre del estratégico estrecho de Bab el-Mandeb es una «opción viable» y se encuentra sobre la mesa como parte de sus operaciones militares contra Israel.

La declaración fue realizada por Mohamed Mansur, viceministro de Información del Gobierno yemení, quien afirmó que el control de este punto geográfico crítico es una de las herramientas de Saná para confrontar los ataques en la región. El estrecho de Bab el-Mandeb es la «puerta de entrada» que conecta el Mar Rojo con el Océano Índico y las principales rutas marítimas globales, lo que le otorga un peso determinante en la economía mundial.

Un punto de asfixia estratégica La advertencia de Mansur pone en alerta a las potencias internacionales, dado que por esta vía transita aproximadamente el 10% del comercio marítimo mundial, incluyendo cargamentos vitales de petróleo y gas natural. Un bloqueo en este punto obligaría a las flotas comerciales a rodear todo el continente africano, incrementando drásticamente los costos de transporte y los tiempos de entrega.

Desde Saná han dejado claro que esta medida es una respuesta directa a la escalada militar en los frentes de resistencia. «Cerrar el estrecho es una de las opciones de Yemen en esta guerra,» subrayó el funcionario, reafirmando la capacidad operativa de las fuerzas yemeníes para influir en la navegación dentro de sus aguas territoriales.

Esta nueva amenaza intensifica la preocupación de la comunidad internacional sobre la internacionalización del conflicto, mientras las armadas de diversos países mantienen un despliegue preventivo en la zona para intentar garantizar la libre navegación en uno de los pasos marítimos más transitados y vulnerables del planeta.

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