Carrie Prejean Boller, asesora de la Comisión de Libertad Religiosa de la Casa Blanca, fue removida de su cargo después de realizar unas declaraciones que generaron controversia. En una entrevista reciente, Boller afirmó: “Lavaron el cerebro a la gente, a cristianos y a muchos otros, para que ADORARAN a Israel”.
- El Pentágono aprueba venta millonaria de equipos militares a Israel
- Israel intensifica ataques en Gaza y reactiva planes de anexión en Cisjordania
- Palestina rechaza plan de Israel para declarar tierras de Cisjordania como estatales
Según la propia Carrie, su despido ocurrió por instrucciones del vicegobernador de Texas, Dan Patrick, a quien acusa de promover una “agenda política sionista” desde posiciones de poder.
La asesora también enfatizó que su fe católica no respalda el sionismo y que su comentario estaba vinculado a sus convicciones personales y a la libertad de expresión dentro del ámbito religioso.
El caso ha encendido el debate sobre la relación entre religión y política, así como los límites de la libertad de opinión para funcionarios públicos en temas sensibles como la política exterior y la defensa de intereses internacionales.
Carrie Prejean Boller denuncia que su destitución no se debió a faltas de desempeño, sino a la repercusión de sus declaraciones y a la presión política que, según ella, buscaba silenciar su postura.
Ver esta publicación en Instagram
360°/AR/DRR



