Hay fiestas que se cuentan, pero el Carnaval Internacional de Carúpano es de esas que se tienen que sentir. Este 2026, la ciudad no solo celebra 61 años de historia y color, sino que reafirma por qué sigue siendo el epicentro de la alegría en el oriente venezolano. El equipo de 360° se fue a la calle para comprobar si lo que dicen es cierto: que como el carnaval carupanero, no hay dos.
La periodista Mary Carmen Bermúdez, acompañada por Jesús Manuel Marchan —quien vino desde Anzoátegui con la vara alta para comparar experiencias—, se sumergió en la multitud de la emblemática Calle Juncal para recoger el sentir de un pueblo que vive por y para su carnaval.

El alma de la fiesta: Su gente
Para los locales, no se trata solo de disfraces, sino de identidad. Domingo García, músico con más de 40 años recorriendo estas calles, lo define con orgullo: «Es el civismo y el comportamiento lo que nos define. Carúpano es grande, es gente amable que da el todo por el todo para que esta tradición siga por 100 o 200 años más».

Ese calor humano es precisamente lo que atrapa a los visitantes. Como el caso de Carmen Contreras, una maracucha que visitaba la ciudad por primera vez para ver a su nieta desfilar. «Superaron mis expectativas, no creía que esto fuera a ser tan bello. Invito a todos los zulianos a que vengan a ver esta belleza», comentó emocionada entre el ruido de las comparsas.

¿Qué hace a Carúpano diferente?
Mientras las carrozas desafían la altura de los cables y las bandas show marcan el pulso del desfile, los asistentes coinciden en un punto: el Carnavaldrómo Humberto Aldizano tiene una energía que no se replica en ninguna otra avenida del país.
»El que pone un pie en la Calle Juncal y se encuentra con esta multitud de lado a lado, con los cables levantándose para que pasen las carrozas y la música vibrando, ya no se quiere ir», comentaba Zenaida, una carupanera de pura cepa que destaca que la diferencia radica en la cercanía y la vibrante «vibra rosa» que envuelve a la ciudad.

Convivencia y Paz en el 2026
Más allá del espectáculo, el balance de este Carnaval 2026 destaca por la armonía. Jesús Manuel Marchan, tras recorrer varias veces la ruta del desfile, admitió que, aunque en otros estados se viven grandes festividades, lo de Carúpano es un capítulo aparte. «He perdido la cuenta de las veces que caminé la Juncal. Son los carnavales más divertidos y en paz que puede tener Venezuela».

La invitación de los protagonistas es unánime: disfrutar sanamente, mantener la disciplina y dejarse contagiar por una fiesta que, tras seis décadas, parece estar apenas comenzando. Porque al final del día, Carúpano no solo ofrece un desfile; ofrece un abrazo de tradición que invita a volver cada año.
Mary Carmen Bermúdez.
360°/AR/DRR



