En Venezuela, ser un país multidestino permite que, en un mismo asueto, puedas pasar de la playa a la montaña, o incluso, perderte en la inmensidad de un desierto. El equipo de 360°, encabezado por la periodista Lorena Arismendi, se trasladó hasta el Parque Nacional Médanos de Coro para vivir de cerca la energía de los «Carnavales por la Paz 2026», donde las dunas de más de 20 metros de altura sirven de escenario para miles de familias.

Desde su declaración como Parque Nacional en 1974, este rincón falconiano no ha dejado de fascinar. Este año, la afluencia de temporadistas ha sido masiva, demostrando que el encanto de la arena dorada sigue intacto.

​»El país más bello del mundo»

​El sentimiento entre los visitantes es unánime: orgullo por lo propio. «Falcón lo tiene todo: costa, montaña y este desierto espectacular», comentaba un turista mientras organizaba al grupo familiar para la foto del recuerdo. Para otros, como una familia proveniente de Yaracuy que venía de pasar unos días en Chichiriviche, lo más destacable ha sido la fluidez y la seguridad en las vías.

Incluso los más pequeños tienen su propia visión de la aventura. «Lo que más me gusta es que, como es inclinado, te puedes lanzar», explicaba emocionado un niño tras bajar rodando por una de las laderas de arena. Aunque el calor se hace sentir y —como dice una joven visitante entre risas— «los pies se queman un poquito», el esfuerzo físico de escalar las dunas vale la pena por la vista inigualable que regala el parque.

Emprendimiento con sabor a tradición

Para combatir el sol inclemente de Falcón, hay un aliado infaltable: el raspadito. En las faldas de los médanos, los emprendedores locales son parte fundamental de la experiencia. Con 15 años refrescando a los turistas, uno de los vendedores de la zona asegura que este 2026 la zafra ha sido «buenísima».

Parque Nacional Médanos de Coro

«Los que más piden son los de colita y los naturales de limón y tamarindo. Aquí los esperamos a todos, la afluencia ha estado muy alta y estamos listos para atenderlos», comentó mientras preparaba uno de los vasos rebosantes de hielo y almíbar que refrescan la jornada de los temporadistas.

Un destino que se repite

La magia de los Médanos de Coro es que quien viene, vuelve. Una señora proveniente de Biscucuy, estado Portuguesa, confesó que esta es su tercera vez visitando el parque y que planea seguir haciéndolo. «Es una naturaleza de Dios y hay que disfrutarla en familia», afirmó.

​Falcón sigue demostrando por qué es uno de los estados con mayor capacidad turística del país. Entre la paz que se respira en el desierto y la alegría de la gente, los Carnavales 2026 cierran con un mensaje claro: Venezuela tiene paisajes impresionantes para todos los gustos.

Lorena Arismendi.

360°/AR/DRR